Fotografía · 2022

Nunca me voy a transformar en ti

Año
2022
Imágenes
15 fotografías

Un álbum de lo que no se fotografió

Cuando mi hijo Alexis era pequeño y me acompañaba a reuniones con otros desarrolladores de software, le preguntaban si se iba a dedicar a lo mismo que su papá. Siempre respondía que no — no sabía a qué, pero no quería estar todo el día frente a un computador. Años después se convirtió en desarrollador de software. Hace poco me preguntó por una cámara que quería comprar. Hoy tampoco comparte aquella respuesta.

Pero este proyecto no es sobre esa negación que el tiempo se encargó de desmentir. Es sobre lo que encontré — o más bien lo que no encontré — al buscar las imágenes que dieran cuenta de esos años. Durante la infancia de Alexis, yo no tenía práctica fotográfica. Las pocas imágenes que sobreviven son vernáculas: de baja resolución, con encuadres casuales, la torpeza de quien fotografía sin saber que algún día esas imágenes serán lo único que quede de un tiempo que no vuelve.

_Nunca me voy a transformar en ti_ está dispuesto como un álbum familiar — pero un álbum que no disimula sus vacíos. Lo que falta pesa tanto como lo que está. Cada hueco señala un momento que ocurrió sin que nadie lo detuviera: una tarde cualquiera, un gesto que ya no recuerdo con precisión, el crecimiento lento que solo se advierte cuando ya sucedió. Hay una crueldad silenciosa al descubrir que los años más importantes fueron también los menos registrados.

Las imágenes que existen son fragmentarias, insuficientes, imperfectas. No intento corregirlas ni completar lo que no se capturó. Las dispongo tal como llegaron a mí — con toda su precariedad — y dejo que los espacios en blanco hablen de aquello que la memoria insiste en conservar, pero que la fotografía nunca alcanzó.

Es, al final, un registro de dos ausencias que se espejan: la del hijo, que inevitablemente se transforma en aquello que juró no ser, y la del padre, que no tuvo la cámara cuando debió tenerla. Una llegó con el tiempo. La otra, el tiempo ya no puede reparar.

Portada del proyecto: el edificio esférico color arena del CECUT en Tijuana, con una figura diminuta al pie.
Tríptico de spread: padre e hijo en la orilla del mar, una costa al atardecer y una estatua de guerrero indígena contra el cielo.
02 El padre y el hijo entran juntos al mar. El mismo gesto que un padre repitió antes con él, cuando era el niño.
Cuatro imágenes: un niño recostado, otro de espaldas frente a un videojuego, un partido de fútbol infantil y un campo dorado.
Cuatro paisajes de carretera: montañas áridas, una costa abierta, una sierra oscura al anochecer y un estero al ocaso.
Díptico: el hijo recostado y descamisado en una cama, junto al padre con gorra trabajando frente a una laptop.
05 El hijo descansa mientras el padre trabaja a su lado. Dos edades de un mismo rostro, separadas por los años que median entre ellos.
Cuatro escenas domésticas: un niño que oculta el rostro en la cama, una laptop encendida, un hombre ante el monitor y otro dando una charla.
Tríptico de fútbol: la cancha con su banderín, un partido en juego y el niño sosteniendo un trofeo con la medalla al cuello.
07 El niño posa con el trofeo que acaba de ganar. Una infancia que el padre fotografía sabiendo que no volverá.
Cuatro imágenes: aerogeneradores sobre una loma, una carretera del desierto hacia el cerro y un niño descamisado junto al mar.
Díptico: padre e hijo trabajan lado a lado ante el mismo escritorio, junto al televisor de una habitación de hotel.
09 Padre e hijo comparten la misma mesa de trabajo. El oficio y los gestos que se heredan sin proponérselo.
Tríptico: el niño con chamarra roja junto a la ventana, otro alzando el brazo bajo una escultura y la luna llena en un cielo negro.
Díptico: dos laptops con código sobre un escritorio y el retrato en penumbra de un joven ante un muro de fotografías.
Tríptico: un hombre dando una charla técnica, un retrato de estudio sentado y un joven de jersey verde con una cámara en la mano.
12 El joven sostiene la cámara con la que mira el mundo. El hijo elige el oficio del padre y, al hacerlo, vuelve a empezarlo.
Díptico de bosque: un sendero con escalones de madera entre secuoyas y un árbol inclinado cubierto de musgo.
Tronco caído y deshecho al pie de altas secuoyas iluminadas por la luz que se cuela entre el follaje.
Spread de cierre con el título del proyecto y los créditos: fotografías de Alexis Alberto Chávez Ramírez y Mario Alberto Chávez Cárdenas, 2022, Colima.